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"En el arte marcial como en la vida diaria. En la vida diaria como en un arte marcial."

Aikido

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VELOCIDAD DE ESCAPE

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2005-11-01

BRUMAS INTERIORES

De vez en cuando coges un libro, lo abres por una página al azar, y las palabras que lees parecen estar escritas para tí.
Como si en ese momento concreto ese libro te estuviera esperando para lanzarte a la cara su mensaje. Un mensaje que viene a través del tiempo y que te conmueve hasta lo más hondo, haciéndote pensar que no todo esté perdido definitivamente entre la literatura y tú. Y por extensión, por un momento piensas que quizás no todo esté perdido al fin y al cabo en tu vida.

Evité siempre a los autores que por las referencias que tenía no harían sino ahondar en esa melancolía, esa "pissed-off attitude" que me caracteriza. No es que yo esté de este humor habitualmente, es que soy sencillamente así. De tal modo que me gusta la divulgación científica, el ensayo, los estudios de política internacional, el ajedrez, el calor del verano, la ciencia-ficción, la historia. Todo aquello que me arranca de mi ensimismamiento y evita que me vaya hundiendo más y más en mi misantropía como una pesada piedra arrojada a la laguna negra.

Me atreví con Kafka y lo tengo desde entonces como un referente. No tanto por "La Metamorfosis" como por las "Cartas a mi padre" y la que para mí es una descripción de mi propia vida, de todas las vidas: "EL Proceso".
Solamente he podido leerlo una vez de tan fuerte que fué su impacto en mí. Un libro cuyas páginas terminé llorando. No me he atrevido a leerlo más.

Es por esta misma razón que nunca leí a Pessoa salvo frases sueltas mencionadas aquí y allá. Miedo me daba enfrentarme a un autor del cual se dice que es la cristalización de la "Saudade" portuguesa, del dolor de vivir.

Pero las cosas no son como uno espera. Nunca. Y las palabras adecuadas a tí dirigidas buscan el camino para mostrarse ante tus ojos. Sin que puedas evitarlo. De este modo los libros me buscan, conspiran, se confabulan para aparecer ante mí. Y acabo con un libro de Pessoa entre mis manos, "El Libro del Desasosiego".
En un momento desasosegante del largo puente de todos los Santos. En esas horas finales en las que te das cuenta de que te habías dedicado toda la semana a desear la llegada de estos dias para descubrir con palpitaciones en el pecho que desde el mismo viernes los hechos te han colocado en una posición desde la cual te resultaría imposible hacer nada de lo que tenias proyectado porque tu cabeza y tu alma están en otro sitio. Así que no viste las películas que tenías proyectado ver, no escuchaste la música que proyectaste escuchar, no cocinaste los platos que deseabas probar y ni siquiera empezaste los libros que vas comprando semana tras semana y que semana tras semana se van apilando por los rincones sin siquiera desprecintar.

Abro el libro de Pessoa por una página al azar y comienzo a sentir escalofríos por mi espalda. Y sé que no es porque haya llegado ya el invierno. La calefacción en casa lleva encendida desde ayer y de repente las manos se me quedan congeladas y no puedo evitar sacudirme.
Leo.

188.
El Hombre vulgar, por más dura que la vida le resulte, tiene al menos la felicidad de no pensar en ella. Vivir la vida sucesivamente, exteriormente, como un perro o un gato -eso es lo que hacen los hombres normales, y así debe vivirse la vida para que se pueda sentir la satisfacción del perro y del gato.

Pensar es destruir. El propio proceder del pensamiento lo propone al mismo pensamiento, porque pensar es descomponer. Si los hombres supieran meditar en el misterio de la vida, si supieran sentir las mil complejidades que espían el alma en cada pormenor de cada acción, no actuarían nunca, ni siquiera vivirían. Se matarían de tan asustados, como los que se suicidan para no ser guillotinados al día siguiente.


Una lágrima ha somado a mi mejilla. He cerrado el libro y dejándolo sobre la mesa, he incluido a Pessoa en mi lista de Grandes Maestros que nunca leeré.

Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 3 Comentarios | Enlace


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Comentarios

1
De: Jose Alberto Fecha: 2005-11-01 17:45

Entiendo perfectamente lo que comentas, lo de que hay frases, palabras que te llegan al alma. A mi me ocurre con Gabriel García Márquez, pero si que lo he leido, y mucho. Para mi "Crónica de una muerte anunciada" es su obra cumbre.

Tomo nota de leer a Pessoa. Gracias.



2
De: chuache Fecha: 2005-11-01 20:02

Ya somos dos.

Hace 10 años que tengo el libro y no puedo acabar de leerlo.

Quizá con una página por semana...



3
De: Anónimo Fecha: 2005-11-07 16:12

Si os gusta esa esencia filosófica muy recomendable el Libro de Lao-Tse o el Libro del Tao. Vivir sin actuar para llegar al conocimiento.



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