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VELOCIDAD DE ESCAPE

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2004-07-23

TIEMPO DE CEREBRO DISPONIBLE

Pocas veces, muy pocas veces, he visto explicar tan claramente el cometido de la televisión. Solamente Noam Chomsky lo ha explicado así, aunque en su estilo habitual, con cifras y estadísticas.
Tan verdad es y tan contundente esta verdad, que se siguen otras conclusiones mortales de necesidad que el autor no presenta pero que las digo yo.

Primero, el argumento original:

Patrick Le Lay, presidente de TF-1, cadena privada de televisón en Francia: "Básicamente, el trabajo de TF-1 es ayudar a Coca-Cola, por ejemplo, a vender su producto. Ahora bien, para que un mensaje publicitario sea percibido, es preciso que el cerebro del telespectador esté disponible. Nuestras emisiones tienen por objetivo hacerlo disponible: es decir, divertirlo, distenderlo para prepararlo entre dos mensajes. Esto es lo que nosotros vendemos a Coca-Cola, tiempo de cerebro disponible."



Tanto es así, que la estructura misma de cualquier producto mediático ha de adaptarse a esa función. Incluso los documentales de la BBC que tanto éxito tienen últimamente. Y no me refiero al hecho de intercalar anuncios entre programas, me refiero a lo que Chomsky llama "la creación del consenso" (manufacturing consent) y que es el título de un libro sobre medios de comunicación que recomiendo a todo aquel interesado en el tema.

La consecuencia que se sigue es que la Televisión Pública debe abstenerse de emitir publicidad porque esa no es su función. La televisión pública no está para vender Coca-Cola. Está para garantizar el libre acceso a la información no manipulada por intereses comerciales. Si se argumenta que los costes serían de tal cuantía que harían inasumible la existencia de la propia televisión, yo voto por dos soluciones:

Primera solución: En vez de una televisión pública, un periódico público. Lo importante es garantizar la información, no ver a señoritas en bikini diciendo chorradas. Para eso un periódico basta. Y de paso fomentamos la lectura. Para el que no sepa leer está la radio pública.

Segunda solución: Parte de los ingresos de las Televisiones Privadas van a un fondo que costea la televisión Pública. No es descabellado y ya hay algunas voces en la unión europea que abogan por esta estructura de financiación.

El camino hacia la BBC es lento y duro. Pero merece la pena. El problema es que los gobiernos no están tan de acuerdo y lo tratarán de evitar a toda costa. Sean del color que sean.

Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 3 Comentarios | Enlace


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Comentarios

1
De: jose Fecha: 2004-07-25 18:16

Y porque no una tercera solución:
- Libertad absoluta para que quién quiera monté una cadena de televisión o de radio o un periódico y cobre o no por ello, pero que el promotor no sea un ente público. O mejor aún gracias a Internet el estar informado de forma más o menos imparcial (siempre puedes recurrir a varias fuentes para una misma noticia) hace obsoleta tanto a la televisión como al periódico.



2
De: jomaweb Fecha: 2004-07-25 20:32

Eres muy optimista. ¿y de dónde sale el dinero parsa medios, corresponsales, etc?
Eso es más un deseo que una realidad factible.



3
De: nihilsum Fecha: 2004-07-26 14:55

Lo de la BBC es una anomalía en las "democracias" occidentales, desde luego.
Muy interesante tu entrada, te felicito. Sólo una puntualización, si se me permite: el concepto chomskiano de "manufacturing consent" debe traducirse en castellano como "fabricación del consentimiento".



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