VELOCIDAD DE ESCAPE
PARÍS, 1919. Seis Meses que cambiaron el mundo, de Margaret MacMillan
En mi siempre creciente interés por la historia, destaca el relacionado con todo lo que rodea la segunda guerra mundial. Y en este tema, siempre que se tienen en cuenta los diferentes factores causantes cuando se estudia la última gran guerra europea, destaca el auténtico desastre que supuso para el continente europeo las negociaciones de París que durante el año 1919 dieron lugar a la sociedad de naciones y a la paz de Versalles.
Políticos cargados de buenas intenciones sin tener ni la mas mínima idea de geografía trazaban nuevas fronteras en los mapas, provocando el surgimiento de los nacionalismos que vinieron a conducir al continente de nuevo a otra gran guerra. Según el libro de MacMillan, no hay que echar la culpa a las negociaciones de París de los sucesos acaecidos tiempo después, pero a mí siempre me dió la sensación de que la paz de Versalles fué tan humillante para Alemania, que allanó el camino para los totalitarismos posteriores. Más aún, que el periodo de entreguerras no fué sino el intermedio, una especie de descanso para la preparación de un segundo tiempo, de un segundo asalto, pero con los mismos protagonistas principales. Solo que ahora los actores secundarios, tomaban partido por uno u otro bando según les hubiera ido de bien (o de mal) en la rebatiña posterior de la primera gran guerra.
Estoy de acuerdo con MacMillan, sin embargo, en que la derrota de Alemania no fué total y esto provocó que pocos años después hubiera que volver a combatirla.. Su industria prácticamente quedó intacta, las reparaciones no fueron pagadas, y el sentimiento de pérdida y de humillación fué hábilmente explotado por Hitler para levantar de nuevo el país en armas contra el resto de europa. No quedaba más remedio que Alemania surgiera de sus cenizas con una furia multiplicada, arrasando de nuevo el viejo continente.
Y por lo que se ve tampoco la derrota Alemana de la segunda gran guerra fué todo lo total que debiera, y sus ansias de dominación siguen intactas. Lo que no lograron por la fuerza de las armas lo están logrando gracias al Deutsche Bank, porque sinceramente, creo que estamos viviendo en el nuevo Reich.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
EL TRIUNFO DE LAS CIUDADES, de Edward Glaeser
Glaeser, experto internacional en economía urbana, tira abajo en este libro el tópico ecologista según el cual la ciudad es la fuente de todos los males y deberíamos vivir en el campo. Nada más lejos de la realidad. La huella de carbono de la población residente en ciudades con alta concentración es muchisimo menor que la de la gente que vive en zonas residenciales verdes o en plena naturaleza.
Es una idea preconcebida que la mayoría de nosotros tiene, y que hace pensar en cuántas de ellas han sido instiladas en nuestra panoplia de creencias no verificadas por parte de un supuesto ecologismo ideológico que no tiene en cuenta los hechos científicos.
La ciudad como epicentro económico donde se minimizan los costes de interacción, donde las ideas confluyen. Ejemplos de ciudades que maximizan la interacción y la generación de ideas y ejemplos de políticas penosas en cuanto a la recuperación de ciudades degradadas fluyen en estas páginas. Muestra hechos contraintuitivos como por ejemplo que la limitación de altura y el conservacionismo inmobiliario provocan la expulsión de los menos favorecidos por la fortuna, cuando lo que se tiende a pensar es que la creación de espacios verdes y la prohibición de construir rascacielos mejora el nivel de vida de la población general.
Sin embargo este es el típico libro que es preferible leer en su formato electrónico, ya que al menos su precio sería menor a la versión en papel, y sinceramente, para un libro que te lees en cuatro tardes y que muestra de manera quizás algo somera el tema que trata (no olvidemos que se trata de un libro de divulgación para el gran público, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva) hubiera preferido comprarlo en ebook.
Empiezo a pensar que la disponibilidad, o no, de determinados libros en formato electrónico no está dictada por los propios autores sino por una extraña política que atiende a razones inexcrutables pero que siempre, por raro que parezca, impide que compres libros que no merece la pena pagar en papel.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
MORTALIDAD, de Christopher Hitchens
Uno de mis autores favoritos. Las últimas palabras según se acercaba su hora. A ratos trágico, melancólico, a ratos exultante, irónico, humorístico, pero siempre racional, siempre escéptico, ateo hasta sus últimos momentos. Aunque con un arranque de humor, afirma que si en el último momento decidiese congraciarse con la divinidad, sería para que muriese un creyente antes que un ateo.
No es agradable leer las últimas reflexiones de alguien que sabe que va a morir, y menos si ese alguien es uno de tus escritores y pensadores favoritos, aunque al menos esa incomodidad se ve mitigada por la calidad de los pensamientos de Hitchens y por la misma brevedad del libro, que se lee en una tarde, aunque probablemente habrá que hacer otra lectura más relajada y paladeada.
Obligatorio si eres fan de Hitchens.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
FREUD, EL CREPÚSCULO DE UN ÍDOLO, de Michel Onfray
Brillante y sublime este "análisis" de Freud y su obra por parte de Onfray. Con toda intención el entrecomillado de la palabra análisis. Partamos de la base de que Onfray es uno de mis pocos autores franceses Favoritos. Yo diría que el único autor Francés favorito. Soy más anglofílico que francofílico, y se cuentan con los dedos de una mano los autores que admiro fuera de la órbita cultural anglosajona. Por cada autor no anglófono puedo citar 3 ó 4 anglosajones. Por cada Michel Onfray tengo un Richard Dawkins, un Sam Harris o un Hume. Por cada Umberto Eco tengo un Oliver Sacks, un Bill Bryson o un Isaac Asimov.
"En un momento dado el curandero cambió de nombre, y se denominó psicoanalista". Esta es una de las frases más amables que se leen sobre Freud en esta obra de obligatoria lectura para toda persona que tenga la más mínima tentación de considerar el psicoanálisis como una teoría terapéutica científica válida.
"Freud debería haber optado al premio Nobel, pero de Literatura", es otra de las alabanzas. Y digo alabanzas, porque entre medias lo acusa de acostarse con su hija y trasladar esa pulsión incestuosa a toda su obra. No es que los pacientes de Freud fuesen unos reprimidos sexuales que veían símbolos de los genitales por todas partes, sino que es el propio Freud el que, obsesionado con sus filias y fobias, ve sexo y símbolos genitales en todas partes, acusando a sus pacientes de reprimir sus impulsos y arrogándose el papel de taumaturgo capaz de rasgar el velo (otro símil sexual) y mostrar lo que nadie ve.
Claro que, eso solamente cuando le conviene, porque en una ocasión, cuando uno de sus discípulos (utilizo aquí con todo sentido la palabra discípulo) le pregunta por su adicción a los cigarros, contesta: "a veces un cigarro es solamente un cigarro".
Xenófobo, homófobo, supersticioso, despectivo con la clase baja, confeso de odiar a sus propios pacientes, cocainómano y responsable al menos de dos muertes directas provocadas por su inutilidad terapéutica. Es bastante más de lo que yo suelo decir cuando me preguntan si el psicoanálisis cura. Cualquier persona minimamente interesada en el tema, y por supuesto los psicólogos, sabemos que Freud y su teoría psicoanalítica son una superchería de principio a fin, y sus seguidores unos estafadores que merecerían ser investigados junto a videntes, curanderos, homeópatas y demás ralea, pero ni yo me hubiera atrevido a tanto como se atreve Onfray. Lo de Onfray es un destrozo en toda regla. Es tirar abajo un castillo de naipes utilizando para ello una bomba atómica.
Yo pensaba que como ya quedó demostrado por los estudios de Eysenck allá por los años 50, que el hecho de que una persona sin tratar se cura de manera espontánea muchísimo antes que una persona bajo terapia psicoanalítica, con eso digo, debiera de estar dicho todo y el psicoanálisis haber sido desterrado al cajón de las creencias absurdas, pero sigue campando por sus respetos en determinados ambientes, transmitido mediante una transmisión casi sectaria, de cenáculo secreto, de sociedad mistérica.
Dejo el primero de cinco vídeos de una entrevista en la televisión francesa donde Onfray habla del tema con motivo de la presentación del libro. Por si alguien no se ve con fuerzas para leerlo, aunque ya digo que es una lectura exquisita, como casi todo lo que publica Onfray. Mención especial merecen los traductores de su obra al Español, que hacen un trabajo que dignifica a la profesión entera.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
IT (Eso) de Stephen King
Siento una especial aversión por las novelas de terror. No me entra en la cabeza que una persona medianamente adulta, medianamente serena y en sus cabales, pueda sentir algo más que lástima por aquellos escritores que, valiéndose de colmillos, vísceras y olores de putrefacción pretendan instilar un temor mínimamente palpable en el lector.
Por mi propia idiosincrasia personal, de lector adolescente de Ciencia Ficción, siento admiración por el relato fantástico que en ocasiones deriva hacia el terror, la novela de Poe, e incluso los desvaríos del círculo de ctulhu, Machen, Bloch y el de Providence: Howard Philips Lowecraft. Esto casi como un reconocimiento historicista más que como admiración por obras que hagan sentir un miedo real, pues en todos los casos no logran arrancarme sino una sonrisa con sus cultos innombrables y sus seres del otro lado (yo siempre pienso que el ser del otro lado es mi vecina, que de innombrable tiene poco, a no ser porque pone la música a un volumen que hace temblar el descansillo, lo cual hace que los demás vecinos sepamos de sobra cómo nombrarla)
En mi conciencia el terror tiene otros nombres. Se trata de Steinbeck con sus Uvas de la Ira, donde una familia pobre vagabundea hasta la muerte ante la indiferencia del gobierno y la abierta hostilidad de los empresarios del crack del 29 (leerlo hoy y atender al telediario provoca un severo encogimiento de corazón). Se trata de Kafka en las Cartas a su Padre, o mejor, en el Proceso, donde un ser humano cualquiera es aplastado por una burocracia tan mecánica como inmisericorde. Todo el mundo admira la Metamorfosis, a mí la Metamorfosis me parece una novelucha al lado de El Proceso.
Esas son para mí las auténticas obras de terror. Así que cuando me recomendaron leer algo de Stephen King lo hice con un escepticismo bastante acusado.
Y King me sorprendió. Elegí IT (Eso) por que recuerdo haber visto hace muchos años una teleserie en 2 capítulos sobre el libro. Y el puñetero Pennywise me pareció bastante cabronazo con su cancioncita "todos flotamos aqui" como para provocarme alguna sensación de incomodidad de vez en cuando. Y habiendo pasado tantos años de la serie, no recordarla apenas suponía no tener impedimento para disfrutar de la obra escrita (si es que había algo que disfrutar).
El libro me sorprendió, no porque provoque terror, sino porque tiene una calidad que no se encuentra en muchas novelas, ya sean de género o directamente mainstream. Los dientes, los olores de putrefacción y las vísceras siguen presentándose, pero ya no provocan risa, provocan desazón, desasosiego, y están al servicio de lo que realmente la historia es: un gran canto a la amistad y a los sueños perdidos de infancia.
Por si alguien no se ha dado cuenta, este libro no es de Terror. Derry, sus malévolos habitantes, "Eso", Pennywise, son un gran MCguffin que King utiliza como vehículo para desplegar un enorme tocho que rezuma amor por la infancia y mitifica la amistad.
Y que se entreveren todos estos mimbres de la forma que lo hacen, es un hecho que habla muy bien sobre el King escritor. Aunque desbarre como lo hace hacia el final (en mi opinión un deslucido final para una novela soberbia)
Y ya en otro orden de cosas completamente off-topic, solamente constar que este libro lo leí en el verano pasado. Escrita la reseña unos meses después y publicado ahora. Lo que da una idea del nivel de carga de trabajo que tengo últimamente. El problema no es ya que no tenga tiempo para leer, es que ni siquiera me apetece.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 1 Comentarios | Enlace
EL PODER DEL PERRO, de Don Winslow
Si eres más o menos curioso y tu inteligencia es suficiente como para hacer algo más que respirar, llegas en un momento dado de tu vida a la conclusión de que no hay blancos ni negros, sino solamente grises. Aunque esta conclusión bien pudiera parecer un suceso traumático que te arranca de las garras de la infancia y los mundos de color, al menos te permite llegar a disfrutar con obras maestras de la ambigüedad moral como Los Soprano, The Wire o Sons of Anarchy, solamente por mencionar unas cuantas de las series de TV que he disfrutado y disfruto en esta última época de bazofia en las salas de proyección.
El poder del libro es la vívida descripción de cómo son las cosas en una parte de México, en una parte del mundo. Cómo no hay buenos ni malos, sino que todas las acciones tienen consecuencias, y de cómo la política y la lucha contra el crimen organizado es en sí misma otra de las manifestaciones del mal.
Si alguna vez llegaste a la conclusión de que el problema con las drogas viene causado por su prohibición, que encarece todos los pasos, desde la producción, pasando por el transporte, y llegando hasta la venta al consumidor final, provocando corrupción y muerte a su paso, a merced de las ingentes cantidades de dinero que mueve; esta es una novela que te confirmará lo que ya sabes. Puedes llegar a semejante conclusión leyendo libros sesudos como la excelente y monumental "historia de las drogas" del filósofo español Antonio Escohotado, una de las mejores plumas vivas de nuestro país, o puedes leer El poder del perro y disfrutar con una excelente novela.
Todo lo que se puede disfrutar con una novela que te enseña que el mundo es una mierda con momentos de felicidad.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
HISTORIAS DE LONDRES, de Enric González
Nada mejor para la nostalgia de un anglófilo recalcitrante como yo que leer el libro de Enric. Una por una van pasando ante mi mirada las estampas de mi vida en Londres. Hace ya demasiados años de los que me gustaría reconocer, pero todavía sigo recordando aquella época como una de las más felices de mi vida.
Enric, desgrana en su libro la época en que vivió en londres destinado como corresponsal del país, y todo lo que cuenta hace que me reconozca en él, salvo en el tema de los equipos de fútbol. Nunca he sido futbolero y un buen partido es simplemente una excusa estupenda para pasar un rato con los amigos, así que la única filicación deportiva que recuerdo de aquella época es el Chelsea, y esto por razones geográficas, pues yo vivía en dicho barrio, precioso por otra parte.
Un libro breve, que te descubrirá cosas de Londres y del carácter inglés si no los conocías, y que te hará recordar tu vida allí si la viviste.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
¿QUÉ MATÓ AL ESCRITORIO LINUX?
Lean (antes, o después, este excelente articulo de Miguel de Icaza)http://tirania.org/blog/archive/2012/Aug-29.html
La pregunta es muy sencilla: ¿porqué tras tantos años de lucha, y habiendo desarrollado algunas de las distribuciones linux más accesibles y sencillas de usar de todos los tiempos (Ubuntu, Mint…) linux se está hundiendo lentamente en su cuota de usuarios del escritorio?
Y lo que es peor, a decir de algunos, que dicho terreno esté siendo ocupado por una solución propietaria y auténtico heraldo del mal si hemos de creer a Stallman. Linus torvalds usa Mac, Icaza usa Mac, y he perdido la cuenta de los innumerables Debianitas que conozco que para su uso personal prefieren Mac (yo incluido)
El artículo de Icaza es paradigmático de lo que está ocurriendo. Una persona que está demostrablemente comprometida con el desarrollo de partes de linux, hasta el punto de liderar el desarrollo de Gnome, reconoce que Apple y su Mac Os le han ganado.
Antes de comenzar a blasfemar y jurar en arameo, echando mano de la sacrosanta libertad y de no se cuantos mitos más, dejen que les cuente mi experiencia que, sin ánimo de compararme en lo más mínimo con una persona como Icaza, ciertamente ha transcurrido de alguna forma de manera paralela con el razonamiento que expone en su imprescindible articulo.
Desde los inicios, comenzando con las primeras Knoppix, me metí de cabeza en esto de linux. Muchos dias, noches, fines de semana, trasteando con la consola, leyendo foros, empapándome de tutoriales, invirtiendo horas, en suma, para lograr hacer sonar esos altavoces que no suenan, esa tarjeta gráfica que no permite otra resolución, ese programa que no se instala. El camino en este caso da sus frutos en forma de un conocimiento adquirido gracias al ensayo y error acompañado de estudio.
Sin embargo llega un momento en que te das cuenta que la gratuidad de Linux es falsa. Linux solamente es gratuito cuando tu tiempo no tiene valor. O al menos cuando no eres consciente de dicho valor. Un valor que se acrecienta con la edad y sus crecientes compromisos. En palabras de Icaza:
"Linux is free only if your time is worthless".
De modo que pasas parte de la adolescencia y la juventud trasteando con un sistema que a la larga, al menos en mi caso, tiene la positiva consecuencia de que te puedes ganar la vida con ello. He pasado por los dos lados de la barrera. He administrado Oracle y SQL Server en servidores Windows y he administrado Oracle en servidores Linux. Tengo que reconocer honestamente, que disfruto más con estos últimos, y que a mi modo de ver la flexibilidad que me permiten está a años luz de sus contrapartidas de Microsoft. Aunque también soy consciente de sus limitaciones.
El problema se presenta cuando llegas a casa, y tienes sobre la mesa un pc desguazado para probar con la enésima tarjeta de sonido a ver si esta vez logras configurarla. Tienes suerte, y tras hacerlo, te enfrascas en la instalación y configuración del demonio MPD para servir la música de modo ligero a toda la red, con diferentes clientes a cual más fascinante. En un foro de Arch linux encuentras un procedimiento que adaptado a tu Debian, termina de manera exitosa. En esto, te has comido un mes de tus ratos libres, quitando tiempo de los amigos, de tu pareja, y de tus horas de sueño. Como dice Icaza:
"At one point you realize that life is too short to spend another weekend fixing your audio stack".
Ante la enésima actualización del sistema que lo deja todo hecho unos zorros, comienzas a pensar si no estarás haciendo el tonto. Paralelamente linux avanza. El escritorio es cada vez más amigable, más sencillo de manejar. Por un lado se mejora la compatibilidad entre sistemas y por otro se trata de reducir al mínimo el uso de la consola, principal problema para los usuarios que se atreven a aventurarse. De repente, llega Gnome Shell y todo vuelve a cambiar. Los que antes usaban Gnome, o bien se pasan a KDE, o directamente huyen de nuevo al seguro refugio de Windows, donde todo sigue igual, donde los programas antiguos siguen funcionando, y donde también cada cierto tiempo hay que formatear para que sea mínimamente funcional. El viejo conocido. Donde instalar es hacer click.
Entretanto, en linux siguen como el niño con el juguete nuevo. Romperlo para ver cómo funciona. A cada versión, a cada nueva distribución, los programas antiguos dejan de funcionar, y si preguntas te contestan que lo arregles tú, que esa es una de las "libertades" que permite linux. ¿Qué porcentaje de usuarios es capaz de hacer eso? Díganmé la cifra y yo les diré que esa es la cifra de usuarios residuales que al final tendrán linux en el escritorio si no cambian las cosas.
Entretanto, tras la enésima API arrojada al fuego del infierno por criterios y opiniones cambiantes, parte de los desarrolladores se van pasando al mundo Mac. Un Unix estable y agradable gráficamente. Sacrifican personalización por estabilidad. Sustituyen el "how to do" por el "do".
"Many hackers moved to OSX. It was a good looking Unix, with working audio, PDF viewers, working video drivers, codecs for watching movies and at the end of the day, a very pleasant system to use. Many exchanged absolute configurability of their system for a stable system."
Linux se olvidó de mantener compatibilidad hacia atrás, hacia los antiguos desarrollos, y lo que es peor, la compatibilidad entre los diferentes sabores de linux. Si comprendieran algún dia que tiene que dar igual que usemos derivados de Red Hat o de Debian, y entre los derivados cualquiera de sus diferentes sabores (knoppix, Ubuntu, Mint…) y que un programa instalado en una version deberia de instalarse y funcionar exactamente igual en cualquiera otra versión, ese dia tendríamos el primer ladrillo de una posibilidad de futuro. No es así, y temo que ya es demasiado tarde para que lo sea. Si están ustedes al dia en Ubuntu lo comprenden. Cada seis meses nueva version, y todavia no he conseguido hacerlo con un simple upgrade. Casi todo deja de funcionar y toca formatear y reinstalar.¡Cada 6 meses!
De Unity no vamos a decir más de lo que se ha dicho ya. Sus primeras versiones eran un horror. Con Precise Pangolin es algo usable y ciertamente bastante mejorado, aunque te das cuenta que cada vez intentan parecerse más en la experiencia de uso a Mac Os. Se acercan al menos. Yo tengo Ubuntu 12 en uno de mis equipos, con alguna que otra personalización, y no me parece un mal sistema. El problema es que sé que en cuanto salga la proxima versión, tocará reinstalar. Puedo quedarme con Precise Pangolin, pero entonces ¿dónde está la diversión? Aunque comprendo que para un usuario que tan solo necesita "usar" su pc, esto es una pérdida absurda de tiempo.
"Meanwhile, you can still run the 2001 Photoshop that came when XP was launched on Windows 8. And you can still run your old OSX apps on Mountain Lion." - Miguel de Icaza
Y como Icaza, llegué a Mac desde sus dispositivos pequeños. En mi caso fué el iPod. No fué una casualidad. He tenido dispositivos de reproducción de mp3 desde hace muchos años, entre otros un Creative Nomad, un Creative Zen, un Archos mini… y todos ellos al pasar dos o tres años dejaban de funcionar irremediablemente. Decidí darle una oportunidad al iPod. Ya llevo más de seis años con él y funciona como el primer día. Paralelamente me dí cuenta que la experiencia de usuario con el software del iPod estaba a años luz de cualquiera de los otros que había tenido. Eso me llevó a comprar uno de los primeros iPad. Esta experiencia de uso se vió confirmada y acrecentada. Aún me resistía a pasar con armas y bagajes a Mac Os por aquellos mitos de la libertad y las mil y una posibilidades de configuración. Pero el hecho de que se rompieran tanto el portátil que usaba como el pc sobremesa, fué el empujón que necesitaba. Desde entonces no me he arrepentido.
Ya no pierdo incontables horas tocando las tripas para lograr hacer que algo funcione. El sistema es estable de un modo que no hubiera podido ni imaginar. Reciéntemente actualicé de Lion a Mountain lion y al reiniciar todo seguía funcionando de la misma manera, todos y cada uno de mis programas, como si no hubiera pasado nada. Quizás sea que yo he cambiado y ya no me apetece perder incontables horas hackeando el sistema, es posible. Pero la experiencia de uso de Mac Os está a años luz de cualquier versión de cualquier sistema que he probado, Linux o Windows. Y cuando al activar el MacBook Pro con mi cuenta, todos mis documentos estaban allí, mis favoritos de siempre en el safari, las apps de Automator funcionando sin tener que modificarlas y todo funcionando con mis configuraciones nada más encenderlo, me dí cuenta que ya no había vuelta atrás.
Aunque yo, a diferencia de Icaza, nunca he sentido esa culpabilidad que menciona por preferir Mac Os.
Back in February I attended FOSDEM and two of my very dear friends were giggling out of excitement at their plans to roll out a new system that will force many apps to be modified to continue running. They have a beautiful vision to solve a problem that I never knew we had, and that no end user probably cares about, but every Linux desktop user will pay the price.
That day I stopped feeling guilty about my new found love for OSX.
Tecnología | jomaweb | 14 Comentarios | Enlace
EL HUEVO DEL CUCO, de Clifford Stoll
Pues abundando en lo de las lecturas ligeritas de verano paso a la novelización de un hecho real que hizo Clifford Stoll, astrónomo de Berkeley, que manipulando los equipos informáticos de su laboratorio encuentra una pequeña discrepancia de 75 centavos en un programa de contabilidad y a fuerza de investigar descubre una organización de hackers que espiaba equipos informáticos militares estadounidenses.
El libro no está mal y se lee de corrido, pero no esperéis gran literatura. Al fin y al cabo es casi la transcripción del diario que Stoll escribía con las actividades de los hackers según quedaban reflejadas en los equipos del laboratorio y sus intentos de que las organizaciones policiales tomaran en serio la amenaza. Sin embargo acusa el paso del tiempo. En sus páginas volvemos a leer conceptos como baudios, modem y conexión telefónica de larga distancia.
Es entretenido y ha tenido como efecto inmediato que inicie de manera urgente el registro diario de mis actividades al frente de la patulea de servidores que manejo a diario. Uno nunca sabe cuándo va a necesitar saber qué hizo y en qué dia.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
LOS JUEGOS DEL HAMBRE, de Suzanne Collins
Y digo yo, que siendo los tiempos que son, pues un poquito de lectura veraniega no vendrá mal, que no todo va a ser leer ensayo enjundioso.
Así que busco el equivalente al "cine palomitero" para la literatura, y caigo en esta serie de libros de "Los Juegos del Hambre".
Y digo caigo, del verbo caer, porque no otra explicación tiene que yo me haya leido semejante engendro infumable lo cojas por donde lo cojas.
Una prosa ramplona, mala. Unos personajes planos, que muestran tener la inteligencia justa para respirar. Y un argumento de supuesta ciencia-ficción que no hay por dónde cogerlo.
No es un equivalente al cine palomitero, es un equivalente a la comida basura, pero no la de las famosas cadenas norteamericanas, sino de la que realmente uno puede encontrar en los cubos de basura tras llevar varios dias fermentando al sol del verano.
Tampoco es de recibo que vendan esto como literatura "juvenil", porque ejemplos más que dignos de género fantástico en la "supuesta" literatura juvenil los hay a paletadas. Momo y Misterio en la isla de Tokland, por mencionar dos que me vienen a la mente sin hacer mucho esfuerzo.
También puede ser que el nivel de nuestros "jóvenes" lectores esté en tener la suficiente inteligencia como para juntar dos letras seguidas y comprender que forman una palabra, que todo puede ser, o si no es así, a buen seguro es a donde llegarán caso de leer mucho bazofias como esta.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
EL CISNE NEGRO, de Nassim Nicholas Taleb
Mi sensación con este libro fué extraña. En los inicios, me pareció el típico libro escrito por un cantamañanas con suerte. Alguien que en un momento dado decide reunir sus cuatro tonterias en un libro y encima va, y tiene suerte, vendiendo miles de ejemplares. Un digno Cisne Negro, según su propio argumento.
Sin embargo, al ir avanzando en su lectura, cada vez me sentía más identificado con el autor, pues no en vano está trufado de referentes autobiográficos, aunque él mismo abomina de la Falacia Histórica, o de la Narración como medio para explicar los hechos.
Básicamente me sentí identificado con su admiración por Popper y Mandelbrot. Ya desde mi época de estudiante sentí admiración por el denostado filósofo y el descubridor de los fractales. Como en el propio libro se hace notar, Mandelbrot tuvo éxito en los círculos relacionados con las nuevas tecnologías mientras era rechazado por la "academia".
Más adelante, con su énfasis en los momentos claramente aleatorios e incontrolables de la existencia, me ganó. Siempre he sido de los que piensan que hay que esperar lo mejor y prepararse para lo peor, y que ambos aspectos de la vida son absolutamente incontrolables e impredecibles. Te puede ir bien, y te puede ir mal, y ambas cosas a la vez sin que nada puedas hacer por evitarlo salvo tomarlo con un sano estoicismo.
A veces me preguntan si no hago planes en la vida, y mi respuesta es siempre la misma: Solamente hago planes sobre aquello sobre lo que tengo un cierto margen de control (sin ser total). Estudiar una certificación, aprender a usar tal o cual software, leer tal o cual libro. Todo lo demás viene solo, tanto lo bueno como lo malo. Y en este aspecto es en el que Nassim Taleb me ganó. Porque realmente el libro presenta una idea en diferentes capítulos, pero basicamente una sola idea, y es que un solo elemento fortuito explica más los hechos sucedidos que todos los demás que se ajustan a una norma (la denostada campana de Gauss)
Ocurrió además que leia EL Cisne Negro en el Kindle mientras en papel estaba leyendo "23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo" y de modo extraño ambos libros se solapaban entre sí. Donde uno exponía la imposibilidad de que los expertos fueran tales "expertos", el otro aducía que los economistas no saben nada de economía. Donde uno abogaba por el sano deporte mental del escepticismo, el otro derruía uno tras otro los armazones mentales del neoliberalismo.
Y esta lectura paralela me ha deparado muchas sorpresas, mencionando ambos autores a otros referentes comunes, y dandome al final la sensación de un todo coordinado. Hay ocasiones en que las lecturas se complementan y hacen que sea mayor el deleite intelectual.
En este caso ha sido así.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
23 COSAS QUE NO TE CUENTAN SOBRE EL CAPITALISMO, de Ha-Joon Chang
Excelente libro sobre economia desde el otro lado, desde el punto de vista heterodoxo. Harto ya de las explicaciones neoliberales sobre las causas y las soluciones de la actual crisis, Ha-Joon nos muestra 23 mitos y falsedades en las que se basa el pensamiento económico actual.
Huelga decir que tiene más razón que un santo y que los hechos le están dando la razón.
Este libro, junto con "Lucro Sucio" de Joseph Heath, deberían de ser de lectura obligada para todo aquel que tenga el minimo interes en conocer el mundo en el que le toca vivir.
En este enlace se exponen dichos 23 puntos
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
LOS DESAFIOS DE LA MEMORIA, de Joshua Foer
Cuadraos. Hay que tenerlos cuadraos.
Un periodista es enviado a cubrir el campeonato mas friki entre los campeonatos de frikis: el campeonato americano de memoria, y según el tipo esta allí se plantea si es posible que cualquiera logre ganarlo con un poco de entrenamiento.
Dicho y hecho, el tipo agarra, coge, va, se entrena, y termina ganando.
Tenía este libro en mi lista de pendientes en inglés, pues grande es el interés que tengo por los mecanismos psicológicos de la memoria. Me considero y me consideran quienes me conocen un desmemoriado, y no soy capaz de retener hechos, nombres o fechas, pero sin embargo no olvido un concepto o un buen mapa conceptual, hecho que me hace bueno en filosofía y en diseño de bases de datos, que es como me gano la vida.
Sin embargo cuando me disponía a leerlo apareció editado en papel, en traducción al castellano. Sin dudarlo lo compré, y ha merecido la pena.
El libro es delicioso, se lee con gran placer porque mezcla explicación sobre los mecanismos psicológicos de la memoria con experiencias personales y narración de hechos reales que le van aconteciendo según prepara el campeonato y durante el mismo.
Libro teñido de cierta melancolía, al ver que la capacidad de memorización y sus técnicas van desapareciendo del mundo actual a merced de los avances tecnológicos. Para Foer, el hombre es tal en tanto en cuanto que recuerda, y la pérdida de la memoria se asemeja a la pérdida de la humanidad. Paralelismo evidente con el libro de Bradbury Fahrenheit 451.
Me resultó llamativa la crítica que hace a un autor de uno de los libros que mas me impactó hace un tiempo, "Nacido en un día Azul" de Daniel Tammet, tildándole claramente de estafador, utilizando métodos conocidos por todos los mnemonistas para presentarse como un Idiot Savant.
Lo mejor de todo, que el mismo Foer reconoce que ser el mejor mnemonista de EEUU no le sirve de nada en su vida diaria y sigue olvidando dónde están las llaves del coche como todos.
Si piensas que tu memoria es una mierda, este es uno de los libros que debes leer. No es que sea una mierda, es que no está preparada para lo que le pedimos. Y lo que es mejor, con ciertas técnicas, puede ser imbatible.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
¿ESTO ES PARANORMAL? PORQUÉ CREEMOS EN LO IMPOSIBLE, de Richard Wiseman
Este es el ejemplo de cómo debe ser escrito un libro de divulgación científica que pretenda desenmascarar a los charlatanes que aseguran hablar con los muertos, adivinar el pensamiento, hipnotizar a la gente, o predecir el futuro.
Wiseman desgrana uno a uno los mecanismos psicológicos que subyacen a cada una de estas supercherías, y lo hace del mejor modo posible: explicándonos cómo podemos hacerlo nosotros para quedarnos con el personal.
Es el mejor modo de extender el escepticismo, porque a fin de cuentas, nuestra mente tiende a creer en lo increíble solamente por su propia historia evolutiva. Nuestro cerebro es una máquina de detectar patrones y lo hace aunque dichos patrones sean más falsos que Anne Germain (por nombrar a una conocida estafadora en esto de los contactos con el más allá). De modo que aunque nos lo digan, siempre tendemos a atribuir mayor veracidad al hecho fantástico (y falso) que al hecho ordinario (y real). Poner ejemplos y ejercicios para comprobar cada una de las explicaciones científicas subyacentes es un gran acierto. Así como el incluir cada unas cuantas páginas códigos QR que nos remiten a videos o links a webs donde ampliar la información.
Excelente lectura obligada para todo aquel que se precie de escéptico.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 0 Comentarios | Enlace
JUEGO DE TRONOS, de George R.R. Martin
No es que me lo haya empezado a leer ahora, no, sino que esperé hasta llegar al menos a "Festín de Cuervos" y en la espera del último tomo de la saga aprovecho para escribir esta breve reseña.
Seré muy breve: Si te gusta la fantasía, es tu libro (o no). Si no te gusta la fantasía, es tu libro (o no).
La razón de tal sinrazón se debe a que en mi humilde opinión, lo que se publicita o cataloga como un libro "de género", fantástico por más señas, en realidad no lo es. La fantasía brilla por su ausencia y en su lugar lo que vemos es una recreación muy realista de lo que pudiera haber sido una hipotética edad media inglesa. Si, salen unos dragones de vez en cuando, pero eso es anecdótico (gracias a los dioses).
Los detalles están por doquier. El muro helado no es ni más ni menos que el muro de Adriano, que en tiempos de Roma separaba el mundo bajo el control del Imperio de las tierras de los salvajes Britanos. Coja a los salvajes y conviértalos en monstruos, coja a los norteños y conviértalos en clanes escoceses el lucha contra el invasor del sur, aderécese todo ello con abundantes litros de sangre, un poco de sexo aquí y allá; y tendremos una sucinta descripción de lo que supone la esencia de esta saga.
¿es suficiente esta anotación para describir lo que la fecunda imaginación de Martin nos ofrece? De ninguna manera.
Pudiera creerse que con semejantes mimbres cualquiera podría escribir una saga millonaria en ventas pero hace falta un R.R. Martin para convertirlo en una de las mejores experiencias literarias que ha dado la literatura popular en la última década.
¿quiere eso decir que estamos ante una obra excelsa? Tampoco nos vamos a emocionar. Estamos ante una obra que podría definir la madurez de un género, que presenta muchas cualidades de la literatura "mainstream" y que sin duda engancha tanto por su argumento como por su estructura pero que como ya dije hace tiempo:"Que el mejor momento del dia sea mientras leo Juego de Tronos habla mucho sobre la calidad de Martin y sobre la calidad de mis días"
No voy a menospreciar un libro que me ha hecho disfrutar. Pero sí que tengo que decir que el disfrute ha sido el de una historia interesante bien contada, con escasos o nulos atisbos de gratificación intelectual, cosa que normalmente es lo que más valoro en un libro. Me dirán ustedes que para eso se lee uno un ensayo de divulgación científica y santas pascuas, pero no es menos cierto que me gusta una cierta combinación de literatura y goce intelectual.
A mí me decepcionó un poco al principio hasta que entré en la historia (Martin tiene una vena sádica que disfruta asesinando personajes principales como el que come caramelos), sufrí altibajos a lo largo de los diferentes tomos (en alguno de ellos la historia pierde fuelle) y ahora espero como agua de Mayo el último tomo recién publicado. Por cierto, me los compro en papel religiosamente pero los leo en el Kindle obtenidos de webs de dudosa reputación (¿esto cuenta como piratería?). Son demasiado pesados para resultar cómodos.
La adaptación a la TV que ha hecho la HBO es sobresaliente. Cierto.
Muy recomedables, aunque mucho me temo que hay lecturas que les superan. De este género y de muchos otros. Eso si, la historia engancha como ninguna. Quizás en eso radique su éxito más allá de en su calidad, que la tiene, pero no es tan deslumbrante como nos quieren hacer creer.
Estupidiario y otras cosas | jomaweb | 2 Comentarios | Enlace


